Corrigen un solo defecto visual: miopía, hipermetropía o astigmatismo. Son los más económicos y los más usados.
Permiten ver bien a todas las distancias (lejos, intermedio y cerca). Ideales para presbicia.
Reducen los reflejos de luz artificial y pantallas. Recomendados para quienes pasan horas frente a la computadora.
Se oscurecen automáticamente ante la luz solar y se aclaran en interiores. Comodidad total sin cambiar de gafas.